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Cuídate de las tarjetas de crédito cargadas de regalos
Pittsburg Post-Gazette
29 de junio, 2003
Por Pat Sabatini, escritora de plantilla del Post-Gazette
Traducido por Alejandra Castaneda
Las compañías emisoras de tarjetas de crédito están prometiendo todo tipo de recompensas últimamente. Pero lee la letra pequeña al pie del formulario antes de firmar.
Cuando las primeras tarjetas de crédito que prometían coches por puntos aparecieron hace una década, algunas eran tan generosas que los tarjetahabientes realmente podían acumular suficientes puntos para ganarse un coche gratis. La escala de esos programas fue prontamente reducida. Pero el concepto de atraer a los tarjetahabientes con la promesa de regalos fabulosos se popularizó rápidamente.
Desde entonces, ha habido una explosión de tarjetas de crédito con recompensas mientras las compañías emisoras encuentran maneras de sobresalir en un mercado atestado. La carrera para conquistarte se ha hecho aún más crucial ya que las tasas de interés han bajado a niveles comparables con las tasas en los años 50, lo que causa una reducción de las ganancias en el sector más rentable del negocio de las tarjetas de crédito.
En la actualidad, más del 40 por ciento de las tarjetas de crédito están relacionadas con algún tipo de recompensa, según los cálculos del gurú de la industria Robert McKinley, presidente de CardWeb.com.
Normalmente, cada dólar que cargas a una tarjeta genera puntos canjeables por mercancía, boletos de avión, habitaciones de hotel, gasolina, hasta dinero en efectivo para gastar como prefieras. Mientras más gastas, más recibes, aunque la mayoría de las tarjetas tienen un límite.
Las compañías emisoras de tarjetas también han estado probando la efectividad de recompensas dirigidas especialmente a una persona en un esfuerzo por despertar tu interés en algo en particular. La tarjeta American Express Golf Card, por ejemplo, permite que los adictos al golf acumulen puntos para canjear por artículos para jugar al golf, ropa y paquetes turísticos en complejos turísticos dedicados al golf. Una de las tarjetas más importantes, lanzada hace dos semanas, pertenece al MBNA America Bank y el sitio web Vegas.com. La tarjeta permite que los adictos a Las Vegas acumulen de todo, desde viajes a la ciudad de los placeres y los vicios hasta buffets en el Bellagio y boletos para shows sobrevendidos.
Algunas compañías emisoras de tarjetas han estado extendiendo las recompensas hasta para las cuentas corporativas, una tendencia que McKinley dice tal vez termine causando que les salga el tiro por la culata.
A diferencia de los consumidores individuales, quienes constituyen cerca del 60 por ciento de las cuentas que mantienen un balance constante, la mayoría de los clientes corporativos liquidan sus balances todos los meses, para evadir los intereses, de los cuales las compañías crediticias dependen para producir ganancias.
"Las compañías crediticias los están recompensando aunque no mantengan un balance constante. No tiene sentido económico," McKinley dijo.
Con la enorme cantidad de tarjetas con recompensas para elegir (hay cientos de ellas), ¿cómo eliges la mejor?
La primera cosa que hay que tener en cuenta es que la tarjeta no te cueste más que lo que recibas a cambio. ¿Cómo sucede esto?
Si tú formas parte de las dos terceras partes de tarjetahabientes que mantienen un balance cada mes, los regalos típicamente no valen la pena debido al costo de los intereses más altos que te terminan cobrando.
Las tasas de intereses en tarjetas con recompensas suelen ser cinco puntos (de porcentaje) más altos que las tarjetas de crédito sin recompensas. Así que lo que la compañía emisora de tarjetas te da con una mano, te lo "quita cinco veces más con la otra," McKinley agregó.
Las compañías crediticias dicen que las tasas de interés más altas son necesarias para ayudarles a pagar por las recompensas. También es una buena manera de aumentar sus ganancias en esta época de tasas de interés más bajas.
Si tú eres una persona que siempre mantiene un balance, probablemente sería mejor que te olvides de los regalitos y te concentres en encontrar una tarjeta con la tasa de interés más baja, McKinley sugiere. Si no, podrías terminar gastando doscientos dólares más en intereses por regalos que valen mucho menos.
Las tarjetas de crédito comunes y corrientes con intereses bajos cobran tasas tan bajas como el 4 ó 5 por ciento, comparadas con 9 por ciento por las tarjetas con recompensas, y algunas de éstas llegan a cobrar hasta 19 por ciento de interés. (Échale un vistazo a la lista de tarjetas de crédito con intereses bajos y tarjetas con recompensas de CardWeb.com.) Si pagas tu balance todos los meses, el factor más importante a considerar cuando elijas una tarjeta con recompensas es la tarifa anual.
A menos que seas un gastador bastante empedernido, adhiérete a las tarjetas sin tarifas anuales, ya que las recompensas que puedes llegar a acumular rara vez cubren el costo de los $30 a $50 o más por año.
Las tarjetas sin tarifas anuales son fáciles de encontrar, excepto en lo que a tarjetas de aerolíneas se refiere. Las compañías emisoras de tarjetas de créditos para aerolíneas dicen que necesitan cobrar tarifas anuales para compensar los costos porque muchas de las tarjetas pertenecen a compañías que liquidan sus balances todos los meses y no acumulan los intereses de los que dependen las compañías crediticias. En general, entre el 60 y 70 por ciento de los tarjetahabientes que acumulan millas aéreas no mantienen un balance mensual, McKinley dice.
Si tú usas tu tarjeta de crédito constantemente, con cargos mensuales de $1,000 o más, y acumulas rápidamente las millas suficientes para un boleto, entonces el pagar una tarifa anual puede tener sentido.
Sin embargo, si tú eres como el tarjetahabiente medio (alguien que carga aproximadamente $2,800 por año) te llevaría cerca de nueve años para juntar los 25,000 puntos generalmente necesarios para un boleto aéreo nacional. (25,000 divido entre 2,800 = 8.9 años).
Si tú pagaste una tarifa anual durante todo ese tiempo, digamos $50 por año, ese vuelo "gratis" te terminó costando $400.
"Asegúrate de no estar pagando por tu boleto con la tarifa anual," McKinley advirtió.
De los 30 programas de puntos con aerolíneas publicados en CardWeb.com, el único que no cobra una tarifa anual es el de la tarjeta American Express Delta Skymiles Options. Pero con esta tarjeta, en la mayoría de tus compras, tú acumulas recompensas a la mitad del ritmo de las tarjetas típicas con otras aerolíneas: un punto por cada $2 cargados a tu cuenta en lugar de por cada $1.
McKinley favorece las tarjetas de crédito con aerolíneas conectadas a una aerolínea en particular en lugar de las tarjetas genéricas que te permiten acumular millas en varias líneas aéreas porque éstas últimas podrían limitar el valor del boleto que recibes.
"Ellas van y compran el boleto para ti, así que podrían limitar su valor a, por ejemplo, no más de $500 ó $600," él dice.
Además de comparar las tarifas anuales, tendrás que decidir sobre el tipo de recompensas que quieres acumular.
Las tarjetas que te envían dinero en efectivo son más flexibles, y te permiten gastar tu "recompensa" en lo que tú prefieras. Pero el recibir una recompensa en especie podría darte más valor por tu dinero.
Examinemos las tarjetas con aerolíneas. Cada punto acumulado para canjear por un boleto típicamente tiene un valor en efectivo de 2.5 centavos. En comparación, las tarjetas de crédito que te dan dinero en efectivo acumulan dinero a un ritmo de 1 centavo o menos por cada dólar gastado.
Obviamente, tú vas a querer elegir una tarjeta que te ofrezca recompensas que puedas usar. No tiene sentido que adquieras una tarjeta de GM, la cual acumula puntos para comprar vehículos de General Motors, si sólo te gusta comprar coches de la Ford.
Cuando ya hayas seleccionado una tarjeta, ten cuidado con los pagos retrasados. No solamente terminarás pagado un cargo por retraso, muchos de los cuales han subido para compensar por las tasas de interés más bajas, pero también podrías perder los puntos acumulados durante ese mes.
Eso es lo que le pasó a McKinley cuando él pago unos días más tarde de la fecha indicada en el balance de su tarjeta de United Airlines. Él perdió los 8,000 puntos que había acumulado ese mes, aunque terminaron reembolsándoselos cuando se quejó.
Además, ten presente que las compañías crediticias que ofrecen recompensas increíbles pueden tener requisitos muy estrictos publicados en letra pequeña. Si no cumples con su criterio, podrían terminar mandándote una tarjeta diferente con términos menos favorables.
Finalmente, recuerda que las compañías de tarjetas de crédito pueden cambiar sus reglas o terminar un programa de recompensas en cualquier momento, así que no asumas que un programa en particular siempre existirá.
McKinley tenía la esperanza de lanzarse a un safari en África, pero cuando ya casi tenía los puntos suficientes, el viaje ya no estaba disponible.
"Fija una fecha de canje de uno a dos años," él aclaró, o te arriesgas a sufrir una decepción.
De cualquier manera, las opciones de programas con recompensas seguramente continuarán creciendo.
"Las compañías emisoras de tarjetas de crédito han producido programas con cero por ciento de interés, reducido las tarifas anuales, ¿qué más pueden hacer?" para atraer a los clientes, McKinley preguntó.
"Todas tratan de pensar en algo nuevo. Si ofrecen una recompensa, hacen que su producto sobresalga y valga la pena."
