Bares

Eyecandy Sound Lounge & Bar

inside Mandalay Bay
3950 S. Las Vegas Blvd.
Las Vegas, NV 89119
(702) 632-7985
Ubicar en el mapa
Eyecandy Sound Lounge & Bar

Detalles de Eyecandy Sound Lounge & Bar

  • Horario : El bar está abierto todos los días de 11 AM a 6 AM. El salón-bar está abierto de 6 PM a 4 AM todas las noches.
  • Precio promedio de bebidas: $6 - $10
  • Información acerca del pago : Dinero en efectivo y las principales tarjetas de crédito.
  • Estacionamiento : Servicio de estacionamiento valet y estacionamiento disponible en el hotel Mandalay Bay.
  • Cupo máximo: Por anunciarse.
  • Eventos especiales: 
    • Jueves: Big Sexy Funk Night
    • Viernes: Music by High Karate
    • Sábado: Music from Fort Knox Five

Crítica de Eyecandy Sound Lounge & Bar

Hay bares, hay casinos y luego están los bares en los casinos.

Estos bares dentro de los casino normalmente cumplen su propósito bastante bien – te da sed, buscas una bebida y luego continúas con los planes que tenías hechos para esa noche.

Raramente parte de esos planes son los bares en los casinos. Bueno eso de raramente ahora es una cosa del pasado, ya que ha aparecido en escena el bar y sound lounge, eyecandy.

Extendiéndose al lado del piso del casino adentro del Mandalay Bay, eyecandy es un bar y un lugar para ir a disfrutar por sí mismo y, aún más, hay cosas que no necesariamente involucran una Corona o un gin con tónica (no que tu noche no pueda incluir estas cosas).

Ahora, el término sound lounge está a la misma altura del ultralounge (que coincidentemente es como a eyecandy se le ha denominado en algunos círculos) por que es igual de nebuloso, confuso y que potencialmente te da una impresión incorrecta. Así que para aclarar, sound lounge en este contexto significa que hay muchas cosas que puedes hacer con el sonido en eyecandy.

Pero espera, ¿dices que hay cosas que yo puedo hacer? ¿No es éste el trabajo del DJ? Bueno sí, y aún lo es, pero hay algo emocionante de contar con un poco de ayuda en esa tarea.

Quizás antes de viajar a Vegas, subiste la mejor música de discoteca en tu iPod para estar en onda (y probablemente logrando molestar a tu pobre sitiado compañero de asiento). Normalmente no volverías a ver ese iPod durante todas tus vacaciones hasta tu vuelo de regreso. Pues no es tan así. Llévalo a eyecandy y trata de sentarte en una de las tres "mesas con conexiones para iPod" (que están abiertas al público en general sin necesidad de servicio de botella).

Una vez que la conectas puedes "enviar" temas de tu propio iPod al DJ para que los incorpore en su grupo de temas o para que los "rechace", si es que a lo mejor trataste de meter algo de Creed ahí.

¿Súper, no? Y esto es sólo el comienzo de cómo eyecandy interactúa contigo y que bueno que no lo hace de forma espeluznante como HAL (la computadora de la película 2001: Odisea del espacio). El experto en tecnología Roger Parent diseñó la mayoría de los servicios de eyecandy desde la base, haciéndolos únicos, con la idea de transformar los espacios públicos en un área más interactiva.

“Esto hace posible que el cliente recupere algo de control”, dijo Parent.

Hay cuatro "pods" interactivas que se alinean en la parte trasera del bar (para usar estas tiene que reservarlas con un valor de $200 por hora; sáltate unos párrafos si quieres ver ya los detalles), además puedes bailar sobre una mesa que alberga la mayor cantidad y los más caros equipos electrónicos que la mayoría de la gente verá en toda su vida. Las mesas usan tecnología interactiva que te permiten dibujar sobre ellas y puedes compartir mensajes y dibujos con otras mesas (piensa que es como lo último en el software de dibujo Facebook sobre una mesa).

Si el Picasso del booth del lado te parece elegante, puedes realmente hacer girar tu booth hasta la de ellos –los pisos se mueven, los planetas se alinean, y de repente estás cara a cara con ellos. Si la persona que te gustó está en otra parte del bar, no te preocupes, la mesa adicionalmente permite que tengas acceso a la alimentación de imágenes de la cámara de ocho diferentes áreas de eyecandy.

También hay una enorme pista de baile, que es mucho más que tan sólo unas cuantas cerámicas. Tres niveles de interactividad, incluyendo uno en el techo, funcionan bien con tus movimientos de cadera para proyectar, iluminar y generalmente hacerte ver como un mejor bailarín de lo que realmente eres.

Mientras que todas estas cosas serían suficientes para que sea una discoteca espectacular, Tony Angotti, Vicepresidente de bebidas y alimentos del Mandalay Bay, enfatiza que eyecandy es, “un salón-bar, y no una discoteca”, lo que sin duda lo hace tanto mejor ya que no hay tantos obstáculos (como lo indica Angotti) en el camino para que lo pases súper bien.

Los únicos asientos en todo el lugar que requieren un poco más de planeación (y unos cuantos dólares) para reservar son las mesas con pods interactivas. Para éstas, un cargo de reservación de $200 se cobra por hora, pero aunque lo parezca, no se trata de servicio de botella. Por tu dinero, puedes elegir una botella, si quieres, pero no es necesario, todos pueden tomar lo que quieran también.

Todos los otros asientos en la casa (y hay suficientes) están libres, exceptuando durante eventos especiales. Esto significa que puedes sentarte donde quiera y no se tratará de elegir entre descansar tus piernas o hacer supermercado la semana siguiente.

“Te puedes sentir como un VIP sin el servicio de botella”, dijo Angotti.

Vale la pena mencionar que eyecandy está realmente abierto todo el tiempo, pero no siempre está en la “onda de fiesta”. El DJ comienza a las 10 PM, lo que agradablemente coincide con la hora cuando la mayoría de la gente decide ir a beber algo de todas maneras. La música no es la típica de una salida de noche de Vegas, sin necesariamente tocar los temas top 40, brinda una oferta más ecléctica.

Ingresar al eyecandy es una de las cosas más relajantes que encontrarás en la ciudad. Hay muchas entradas y tan sólo entras directamente hacia el bar, no hay cargo por entrar, sin problemas, es sólo tú en el casino en un minuto y en el otro en la pista de baile al lado.

Básicamente, eyecandy toma todo lo que funciona en las discotecas y lo coloca en un bar, pero no hay necesidad de decirle esto a todos. Tan sólo piensa cuán impresionado estará tu compañero de asiento cuando te quites los audífonos para regalarle cuentos de un sound lounge.

--Crítica por Jamie Helmick
--Traducido por Dayana Razmilic