Caesars Palace - 3570 S. Las Vegas Blvd.
Las Vegas, NV, 89109
(702) 731-7110
Un tipo apodado “Bubbles” te da la bienvenida.
Bubbles te lleva a tu mesa por un pasillo alineado con cientos de fotos de celebridades. Enfrente del restaurante hay una foto de Anna y Vincent Rao, los fundadores de Rao en Nueva York.
Nos sentamos en un booth de madera oscura junto a unas mesas donde los comensales cantaban y bailaban en sus sillas.
Estábamos por ver el menú cuando el amistoso mesero se sentó junto a nosotros y nos habló sobre algunos de los platillos favoritos, como pollo en salsa de limón y albóndigas.
Es entonces cuando te das cuenta que esto no es Las Vegas.
Pero sí estás en Las Vegas, en el Caesars Palace para ser exacto. Es difícil imaginar un restaurante como este en una ciudad donde todo es exagerado.
Rao’s es un diamante en una ciudad llena de zirconias.
Frank Pellegrino Jr y su esposa, Carla, ha abierto una sucursal del Rao’s de Nueva York en Las Vegas que se apega a la comida casera italiana. Lo bueno es que aquí no hay que esperar cuatro meses para conseguir una mesa.
Casi siempre hay un pariente de los Pellegrinos en el lugar. Esta dedicación, dice Frank, es la diferencia entre Rao’s y otros lugares italianos.
“Ya sea Carla, yo, mi primo Ron o mi padre, siempre estamos atentos a los detalles”, dijo él.
Carla, la cocinera ejecutiva, entrenó personalmente a todos en la cocina, algo que es raro en Las Vegas.
“Todo salió bien, y nunca se me ha ido un cocinero”, dijo ella. “Trabajo 10 ó 16 horas al día para dar el ejemplo”.
Las largas horas han resultado en comensales leales que piden gnocchi, almejas y camarones gigantes con perejil, ajo y mantequilla. Todos los platillos son preparados con ingredientes importados, como los tomates San Marizano, el prosciutto y la mozzarella.
Frank Pellegrino anima a la gente a compartir sus platillos como los italianos.
“Al compartir lo que tienes forjas mejores relaciones con otros”, dijo.
Entre los postres hay cheesecake hecho con queso ricotta (que es tan bueno como cualquier en Nueva York), tiramisu y una tarta de manzana que te hará querer escuchar a Dean Martin cantar “That’s Amore” y fumar un puro.
En Rao’s encontrarás un salón privado para 14 personas, un patio que da a la piscina del Caesars Palace y una cancha de bocce (un juego de pelota). Celebridades como Mariah Carey, New Kids on the Block y Bette Midler han ido al restaurante.
Rao’s sirve tres tipos de vinos nacionales (Chardonnay, Merlot y Cabernet) y ocho tipos de vinos de Italia.
“Mi primer trabajo fue como ayudante en Rao’s cuando tenía 12 años”, dijo Frank. “Nunca pensé que lo iba a hacer para siempre”, dijo Frank. “Está en mi sangre, y mucho tiene que ver con las relaciones que forjé. He conocido a gente increíble: personas comunes, obreros, presidentes de empresas, celebridades, multimillonarios”.
De no tener su restaurante, no sabrían qué hacer.
“Tenemos mucha suerte de hacer lo que nos gusta”, dijo Carla.
Les gusta tanto que cocinan en casa para sus invitados.
Estando casados, viviendo y trabajando juntos ha de conllevar a tener algunos argumentos.
“Nunca alzamos la voz con ninguno de los empleados, solamente entre nosotros”, dijo Frank. “Pero yo no estaría completo sin Carla”.
Así como ellos son familia, los comensales de Rao’s forman parte de ella.
“Rao’s trata te forjar relaciones con la gente que viene”, dijo Frank. “Y creo que eso es nuestro mayor logro”.
-- Reseñado por Nikki Neu
--Traducido por Vincent Hamon