Palazzo - 3325 S. Las Vegas Blvd.
Las Vegas, NV, 89109
(702) 607-6336
Abierto para la cena todos los días a las 5 PM.
Charlie Trotter es un hombre humilde, sencillo, atento, amigable. También es uno de los genios culinarios más grandes del país, y sus platillos hablan por sí solos. Él nos recuerda que para llegar muy alto, hay que soñar en grande, trabajar muy duro, y no dejar de superarse nunca, ni descansar en sus laureles. Por otro lado, es igual de importante seguir con los pies muy bien plantados en el suelo.
Su restaurante epónimo en Chicago ha sido uno de los restaurantes más importantes del mundo por más de 20 años. El Chef Trotter no suele ponerle su nombre a un restaurante que no puede atender, y por lo tanto, solamente tiene un restaurante adicional, en el ultra lujoso hotel One & Only Palmilla en Los Cabos, México.
Restaurant Charlie dentro del hotel Palazzo aquí en Las Vegas es un oasis de tranquilidad en una ciudad en la cual puedes oír el ruido de las maquinitas hasta en algunos restaurantes finos. Es más, te puedes ahorrar el gasto del spa y dirigirte directamente al restaurante. El restaurante es caro, y así debe de ser: la excelencia tiene su precio. Es una experiencia culinaria de las que hay pocas en la vida, y la recordarás por muchos años. Puede ser que hasta les cuentes a tus nietos.
El lugar está decorado en tonos café y verde claro. Los cómodos sillones son de una agradable tela de micro fibras de color verde. A diferencia de muchos otros restaurantes, el lugar cuenta con luz natural, lo cual le da un toque aun más especial. El comedor es relativamente pequeño con sus 120 asientos, y hay una sala privada que tiene cupo para hasta 12 personas. Manteles blancos, vasos de cristal de la más alta categoría, cubiertos finos, y una estética clara y simple dominan las mesas.
Bar Charlie, ubicado en la parte derecha del lugar, es un concepto interesante e innovador de Charlie Trotter. Se trata de un bar en el que hasta diez personas pueden cenar en la barra. Pero no se trata de cualquier barra de sushi. Aquí se sirve un menú Oriente/Poniente estilo Kaiseki. Hay disponible un menú de siete o catorce platos, los cuales se sirven en una secuencia de platos más ligeros con sabores más delicados a platos con sabores más fuertes, para cerrar con un delicioso pastel de cacao.
El menú cambia frecuentemente, ya que el chef Trotter usa los ingredientes más frescos, de preferencia orgánicos, que pueda obtener cada día. Los productos que usa provienen de más de 90 proveedores alrededor del mundo, incluyendo trufas de Europa y almendras del único rancho de almendras orgánicas en los Estados Unidos. Uno de los platillos más destacados es el huachinango japonés con alga marina (la exquisita rishiri kombu) y lima. La codorniz blanca con zanahorias picantes y yogurt griego con sésamo es una delicia para tu paladar, el cual no será el mismo después de probar esta explosión de sabores inesperados. Aquí casi no se usa mantequilla, así que aunque comas 14 platos, todos serán ligeros y buenos para la figura. El chef Trotter usa casi exclusivamente unas delicadas espumas en vez de cremas, y la espuma de apio asado, la cual acompañaba varios platillos de pescados frescos, fue una de mis favoritas. Hamachi no hara (la panza del pescado yellowtail) es otra delicia, servida con la fruta cítrica kumquat, un fino pedazo de carne de panza de puerco y pepinos.
En el mismo restaurante, el servicio es a la carta, servido por algunos de los mejores meseros de la ciudad. El restaurante también ha reclutado a algunos de los sommeliers más talentosos en esta parte del país, y sus sugerencias realmente completan los sabores de los platillos. Al entrar al comedor, pasarás por en medio una enorme bodega de vinos. El menú del chef Trotter se concentra en los platillos de pescados, pero también hay excelentes opciones para los carnívoros y vegetarianos. El talentoso chef fue el primero en ofrecer un menú de degustación completamente vegetariano en el país. Charlie Trotter señaló que le encanta trabajar con especias de la India para crear platillos vegetarianos únicos e insospechados.
Probamos la deliciosa anguila japonesa con un toque te toronja dulce y agria, lo cual es una combinación genial, ya que el cítrico sirve como balance a la anguila fuerte y robusta. El char árctico, similar a una trucha, proviene de Islandia y viene servido con un puré de alcachofas y un exquisito aderezo de hueva de trucha y shiso. El menú también cuenta con suculentas carnes, entre ellos un costillar con hueso añejado por 32 días con ajo, puré de papas y romero y costillas de cordero con queso manchego y comino. Entre los creativos platillos para acompañar destaca el risotto con azafrán y cebollinos. Los chocolates son hechos en casa por un chef de pastelería de primera, y soñarás con sus plátanos en miniatura cubiertos de chocolate y polvo de cacahuates. Las trufas – todas ellas también en miniatura – cuentan con sabores sorprendentes y fascinantes, entre ellos, chile rojo.
El chef Trotter, sin haber estudiado el arte culinario en la universidad, se ha convertido en uno de los pioneros más respetados de la industria. También tiene un humor único, apuntando: “No me la podía creer que en una cocina me pagaran $3.10 por hora (el salario mínimo en ese entonces) por aprender a cocinar”. Mientras nosotras gozábamos de las increíbles creaciones alcohólicas del bar – entre ellos, una sangría basada en viso Riesling con una espuma de kumquat – el chef no probó ni un trago, prefiriendo su cappuccino. Señaló que: “Ya no bebo más. Pero tampoco bebo menos”.
--Por Judy Jenner