Planet Hollywood - 3667 S. Las Vegas Blvd.
Las Vegas, NV, 89109
(702) 785-5555
11:30 AM a10 PM domingo a jueves.
11:30 AM a12 AM viernes y sábado.
Bar:
Domingo a Jueves, 11:30 PM a 12 AM
Viernes y sábado, 11:30 AM a 2 AM.
Hay más restaurantes mexicanos en Las Vegas que mariachis en la Plaza Garibaldi. Pero restaurantes mexicanos de los buenos, los que saben de tequila, huachinango y huitlacoche son pocos. Afortunadamente, el recientemente abierto Yolos en el hotel Planet Hollywood es uno de esos restaurantes.
Ubicado junto a la entrada del lado del Strip de Planet Hollywood, Yolos es un alegre lugar decorado de forma sencilla y elegante en icónicos colores mexicanos, incluyendo rosa mexicano y azul rey. El restaurante fue diseñado por el famoso arquitecto Jeffrey Beers, y su toque minimalista es una buena idea, ya que la mayoría de los restaurantes mexicanos están atascados de sombreros, molcajetes, sarapes, y todo tipo de chucherías cursis. La idea es que el lugar parezca una cantina moderna, y así es.
Yolos está abierto hacia el casino, y en la parte delantera hay un cómodo bar con una fuente de margaritas. Es un excelente lugar para echarse un trago antes de ir a un show o a bailar. Pero lo que es aún mejor es la comida en el relativamente pequeño y acogedor comedor, el cual cuenta con varios booths. Para empezar, los totopos de la casa, recién hechos, son definitivamente caseros y se sirven con una rica salsa picante.
Se me hizo agua la boca al echarle un solo vistazo al menú de botanas, el cual incluye varios de mis favoritos: el ceviche de camarones y el siempre delicioso queso fundido con chorizo, el cual desgraciadamente no se sirve mucho en los Estados Unidos. El guacamole se prepara eficazmente en la misma mesa, como debe de ser, y cuenta con el balance ideal de cebolla, cilantro, limón, jitomate y jalapeños. Estuvo tan rico que estuvimos a punto de pedir una segunda porción. Qué bueno que nos aguantamos las ganas, porque seguían otras delicias.
Yolos está rediseñando el menú para incluir platillos aún más innovadores y sofisticados sin dejar de servir los clásicos que uno espera comer en un restaurante mexicano, tal como enchiladas, fajitas, tacos de carne asada, enchiladas, mole y mucho más. Uno de los entremeses nuevos que probamos fue la tarta de jaiba con guacamole, lo cual resultó ser una combinación inesperada y deliciosa. Las tartitas venían con mucha jaiba y eran ligeritas y un poco de crujiente al partirlas. El menú nuevo está bajo el cargo del muy creativo chef Josh McKinney, quien trabajó en TAO antes de venir a Yolos.
Los camarones con salsa estilo diablo (o sea, una salsa a base de mantequilla con picante) venían con una muy rica ensaladita de jícama con menta: realmente refrescante. Los camarones son grandes y de buena calidad, cocinados a la parilla con justamente el toque de picante que me esperaba.
Uno de los platillos principales más destacados es el costillar, el cual has sido marinado en salsa chimichurri (que de mexicana no tiene nada, pero no importa) con crujientes cebollas fritas encima (malo para el colesterol, delicioso para el paladar). Es enorme, y sabe a gloria. Además, Yolos sirve el tradicional huachinango a la veracruzana, una excelente carne asada, y un mole con plátanos fritos.
Para el postre, probamos un trío de delicias, incluyendo un flan y un pastelito de chocolate con el centro liquido. Lo acompañamos con el tradicional café de olla.
El gerente general del lugar, Christopher Waltrip, es experto en los tequilas, y se tomó el tiempo de explicarnos todos los detalles de nuestros tragos de degustación. Cerramos con broche de oro con un excelente tequila Tres Generaciones Añejo, el cual se tiene que beber a sorbos. Sería una pena echárselo de un trago. Éste es uno de los mejores tequilas en el mercado.
Los empleados de Yolos son eficientes, amables, y atentos sin interrumpirte a cada rato. No tengo ni la más mínima duda que Yolos se convertirá en uno de los restaurantes mexicanos predilectos de la ciudad (al igual que Border Grill, en donde anteriormente trabajó el chef McKinney). Se nota que la gerencia quiere seguir por el camino del éxito, siempre innovando y superándose, siendo eso una característica de un buen restaurante. Como decimos en México: camarón que se duerme se lo lleva la corriente.
--Por Judy Jenner